"Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano." Martin Luther King (1929-1968)

Saturday, January 20, 2007

LIMPIANDO EL BAÑO ... FILOSOFICAMENTE

Considerando que, después de bastante tiempo, no lo hago, no me queda más remedio que limpiar el baño, he decidido buscar argumentos firmes y razonables que justifiquen imbuirme en tan desagradable empresa.

Apelando al Método Cartesiano y, más específicamente, a su moral provisional, lo primero que debo considerar, es tener el suficiente “DOMINIO DE MI MISMO” como para no salir huyendo del departamento, con rumbo desconocido, a sobornar a alguien para que haga el trabajo que legalmente le corresponde a mi persona. Una vez que, estocaicamente he dominado el instinto de conservación inicial, hay que tener la “FIRMEZA Y DECISION” para comenzar la labor y, desde luego, terminarla. En este punto me encuentro preparado para aplicar, en toda su gloria el conocido método postescolástico, ahora denominado cartesiano, según el cual:

  • Primero: No voy a aceptar por cierta ninguna cosa que no sepa con seguridad que lo es, es decir no voy a dejar de pasar cloro por la tina hasta que no me asegure de que cualquier resto desagradable fué total y completamente erradicado, de este modo no me quedará duda (ni al que ingrese posteriormente al baño), de que vive alguien decente en este recinto.

  • Segundo: Voy a dividir cada una de la tarea total en tantas otras como sea posible para su correcta ejecución, algunas de ellas son: limpiar y desinfectar la tina, limpiar y desinfectar el lavatorio y es “excusado”, limpiar el techo antes de que lleguen a vivir los pitufos en él y, finalmente pero no menos asqueroso, limpiar el piso.

  • Tercero: El orden en que desarrollaré las tareas será el óptimo para que no quede DUDA RAZONABLE de la limpieza de mi baño.

Finalmente, no me queda más que comenzar la tarea y considerar que, después de todo, cualquier cosa que encuentre en el piso o la tina o en la tasa, no pertenece mas que a mi propia persona, es decir viene desde mi SER(casi un argumento ontológico), por lo que a priori no podría ser dañino para mí, o no?

BIBLIOGRAFIA

R. Descartes, “El Discurso del Método”, págs. 87-105, Ed. Bruguera, Barcelona-España 1980, 5ta. Ed.






PROXIMA EDICION
Kant Limpia la cocina...


1 comment:

Cristian Segura L. said...

Creo que nunca había escrito un artículo tan ocioso como ése ...